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Hugo Yasky y Eduardo Basualdo hablan de
la economía argentina de la posconvertibilidad

Yasky: “ Nos encontramos con que la propia CTA tenía compañeros fogoneando el apoyo a los ruralistas” .
Imagen: Sandra Cartasso


Economía - Domingo 19 de setiembre 2010

 

"Identificar los intereses en disputa"

La demanda de los dirigentes del interior por identificar los intereses detrás del conflicto por las retenciones a la soja le dio origen a Cifra, centro de investigación de la CTA. Su coordinador y el titular de la Central hablan sobre su primer libro.

El conflicto por las retenciones a las exportaciones agrícolas de 2008, “la guerra de la soja” como la recuerdan muchos, provocó diversas transformaciones en la sociedad y en el ambiente político nacional. Una de ellas fue el surgimiento de un nuevo equipo de análisis y estudios económicos, en el seno de la Central de Trabajadores Argentinos, para dar respuesta a la demanda de dirigentes y militantes del interior de herramientas para aquella disputa. Hugo Yasky, secretario general de la CTA, recurrió a Eduardo Basualdo, economista e investigador de Flacso, para formar un grupo que “echara luz” sobre los intereses que había detrás de un sector que disputaba la hegemonía en el bloque dominante pero que, curiosamente, despertaba la adhesión de sectores medios en la ciudad y en el campo, e incluso alguna proximidad con referentes de la propia CTA. De aquella inquietud inicial surgió el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina, Cifra, que forma parte institucional de CTA pero reconoce marcadas diferencias de lectura de la realidad respecto del IDEF, el Instituto de Estudios y Formación que orienta el economista y hoy diputado nacional Claudio Lozano, nacido también del seno de la CTA. Con Yasky, Basualdo y su equipo de investigadores conversó Página/12 sobre esta trayectoria y el primer libro de Cifra, La economía argentina de la posconvertibilidad, que presentarán este martes en el Centro Cultural de la Cooperación junto a Horacio Verbitsky.

Cómo definiría el surgimiento de Cifra, tomando en cuenta que la CTA ya cuenta con un instituto de estudios, el IDEF?

Eduardo Basualdo: Cifra recoge una experiencia relevante, las mejores tradiciones de la CTA, que fue absolutamente innovadora en su momento. Fue la primera central sindical en Argentina en incorporar la discusión técnico política como parte constitutiva de su acción y pensamiento. Ese fue el aporte del Instituto de Estudios y Formación (IDEF) en los 90. Es lo que pretendemos que ocurra con Cifra, que expresa la línea de la CTA que es mayoritaria. En ese sentido, continúa esa línea de acción. Antes el IDEF estaba directamente vinculado con la CTA, hoy es parte de una expresión política partidaria (Proyecto Sur). Lo novedoso de Cifra es, justamente, que expresa una forma distinta de procesamiento. Cada trabajo se discute antes de su versión final, dentro de una misma corriente de pensamiento, pero recogiendo la opinión de todas las organizaciones que la componen. Esto nos acerca más a encontrar una síntesis entre teoría y práctica y fortalece el aporte a la construcción.

En qué punto de ese proceso ubica la salida del libro sobre “la economía argentina de la posconvertibilidad”?

E. B.: El libro representa el reprocesamiento de diversos informes elaborados a lo largo de poco más de un año. Cifra nace a mediados de 2009. No es una colección de trabajos, sino una publicación articulada, cuyo núcleo es un análisis del recorrido de la economía argentina en estos últimos años, fundamentalmente en cómo afectó a la clase trabajadora. Partimos de la crisis 2001 - 2002 e intentamos una mirada sobre los aportes y deficiencias, sobre todo en los dos últimos gobiernos. Se trató de individualizar los temas relevantes, fundamentalmente las respuestas frente a la crisis mundial. Y las definiciones que hacen a fenómenos más estructurales, como la concentración y extranjerización económica, el crucial aporte de los últimos años a la movilidad jubilatoria y a la universalización de la asignación por hijo, las transformaciones estructurales en el agro pampeano y el impacto del nuevo patrón de crecimiento sobre el mercado de trabajo.

Cómo surgió la necesidad de la conducción de la CTA de convocar a un nuevo equipo de economistas?

Hugo Yasky: En medio de los vientos huracanados del debate de la resolución 125 por las retenciones agrícolas, con Eduardo (Basualdo) nos planteamos la necesidad de constituir un centro de investigación que echara luz sobre cuestiones complejas, que nos permitiera analizar los intereses en disputa y proyectar esos análisis en la formación de cuadros de la Central en todo el país. El conflicto traspasó los límites de un reclamo corporativo y se transformó en una disputa por la hegemonía del bloque dominante. Pero a la vez, intentaba encolumnar detrás suyo a parte de la ciudadanía contra lo que denominaban el intervencionismo estatal.

Hubo un alineamiento llamativo de sectores que terminaron jugando a favor de la Sociedad Rural y contra el Gobierno.

H. Y.: Había una interrelación social muy intensa en todo ese debate que se abría, y nos encontramos con que la propia CTA tenía compañeros fogoneando el apoyo a los ruralistas. La necesidad de entender los intereses en disputa y todo lo que estaba en juego provocó una explosión de demanda desde el interior, para que los compañeros más capacitados fueran a brindar elementos para el debate. Decidimos recurrir a economistas que nos permitieran analizar el fenómeno desde una perspectiva decididamente comprometida con los intereses de clase que, como CTA, defendemos. Así empezamos, primero con Eduardo y con Nicolás Arceo, que ya venían trabajando con nosotros. Después se fueron incorporando otros compañeros.

E. B.: Fue importante el aporte de otros institutos, como el Centro de Estudios para el Desarrollo Argentino (Cenda), la carrera de Economía de la Universidad Nacional de General Sarmiento, el área de investigación de Flacso, y los distintos sindicatos que fueron sumando su colaboración.

H. Y.: Detrás de este esfuerzo está el sueño de impulsar y sostener la producción de una usina intelectual de pensamiento comprometido con la construcción de un proyecto transformador y emancipatorio.