TODO
Rafael Spregelburd


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El tiempo Argentino
Un autor argentino de alcance internacional

 

 


Todo se presenta en la Sala Beckett (Guardia Vieja 3556) los viernes y los sábados, y Apátrida en El Extranjero (Valentín Gómez 3378), los domingos. Ambas obras nacieron de proyectos de cooperación internacional. Desde hace años Spregelburd se ha ganado un lugar en el teatro mundial.

-Cada vez se hacen más traducciones de tu teatro, ¿a cuántas lenguas se ha traducido y qué reflexión te genera ver tu teatro, tan singular en lo verbal, traducido a otras lenguas?
-Diría que la puerta de entrada de mi teatro a otras lenguas ha sido Alemania, ya que muchos países van allí en busca de novedades. Sin embargo, el foco de mis traducciones parece haberse corrido últimamente a Francia y a Italia, una Italia en crisis de todo tipo, donde mi teatro (¡vaya suerte la mía! parece tocar todas las notas de ese colapso. Me han traducido (en orden de cantidad) a 15 lenguas: alemán, italiano, francés, inglés, checo, portugués, catalán, sueco, eslovaco, griego, neerlandés, polaco, croata, ruso y turco. Tratándose de un teatro fuertemente anclado en juegos verbales, en connotaciones delicadas, mi teatro presenta a los traductores muchos dolores de cabeza. Participo activamente del proceso; siendo traductor yo mismo (del inglés y el alemán), del diálogo con mis traductores aparecen siempre sorprendentes cuestiones de interpretación. Me obsesiona pensar que este plurilingüismo de mundos imaginados en un aquí y un ahora me llevará a escribir mejor mi próxima obra.
-¿Qué proyectos te tienen comprometido actualmente?
-Seguiré con Todo y Apátrida en cartel. Hay algunas giras planeadas. También estoy traduciendo a Mark Ravenhill para el montaje de Shopping and Fucking, que hará Mariano Stolkiner, y un par de nuevos Pinter. Tengo un proyecto con un actor italiano y un breve texto comisionado para un festival entre Viterbo y Munich. Querría reponer Buenos Aires y montar La Terquedad. Espero el estreno de películas que protagonicé: Agua y sal, de Alejo Taube; Cornelia frente al espejo, de Daniel Rosenfeld, basada en el cuento de Silvina Ocampo; Las mujeres llegan tarde, adaptación de El Malentendido, de Camus, dirigida por Marcela Balza. Y tengo varios proyectos con la dupla Duprat-Cohn (los de El hombre de al lado), entre ellos, la adaptación al cine de mi obra Acassuso. Y ahora participo esporádicamente en televisión. No le presto mucha atención al medio, pero estoy sediento de actuación, y si lo que me ofrecen me divierte, me lo tomo como una especie de vacación de mí mismo. ¡Porque puedo resultarme muy agobiante!